El drenaje Linfático
Una técnica efectiva para la salud y la belleza
La linfa es uno de los líquidos nobles que conforman nuestro organismo,
su nombre en latín deriva del antiguo vocablo griego nymphé, utilizado
para nombrar a las divinidades de las aguas claras, los manantiales y
las fuentes. Referencia que nos invita a compararla con el agua
renovadora que surge de un manantial, ya que efectivamente la linfa
depura los tejidos orgánicos, llegando a ser considerada un verdadero
"mar interior" donde viven y se interrelacionan nuestras células y que
representa aproximadamente el 15% del peso corporal.
Al igual
que las aguas surgen de la tierra, la linfa se forma por la filtración
de plasma que se produce en los capilares sanguíneos, debido a la
presión sanguínea que éstos reciben. En un principio, la linfa se
localiza en el espacio del tejido intercelular y aunque inicialmente
mantiene una constitución idéntica, se le denomina líquido intersticial o
prelinfa mientras se encuentra en estos espacios, y sólo recibe el
nombre de linfa una vez que pasa a los vasos linfáticos colectores,
después de ser absorbida por los capilares iniciales del sistema
linfático.
Es en estos capilares linfáticos donde precisamente
comienza el sistema circulatorio linfático, que transcurre paralelo al
sistema circulatorio sanguíneo y que desempeña tres importantes
funciones principales:
• Recogida y drenaje
El
sistema linfático es el encargado de drenar el exceso de líquido
intersticial que se acumula en los tejidos y que no puede ser
reabsorbido en su totalidad por los capilares sanguíneos. Esta función
la realiza a través de los vasos linfáticos, contribuyendo así a
mantener el equilibrio de los tejidos corporales, y evitando los edemas o
estancamientos de líquidos en el tejido intersticial.
• Absorción y transporte de grasas
Gracias a los vasos linfáticos de la mucosa intestinal (quilíferos), el
sistema linfático absorbe las grasas y vitaminas liposolubles (A, D, E,
y K) que se encuentran en el intestino durante el proceso digestivo,
para luego transportarlas hasta el sistema venoso sanguíneo. Por este
proceso el sistema linfático está considerado como una de las
principales vías de absorción de nutrientes del aparato
gastrointestinal, siendo al mismo tiempo el responsable principal de la
absorción de grasas de cadena larga, como los triglicéridos y el
colesterol. Cuando la linfa se mezcla con estas sustancias grasas,
adquiere un aspecto mas opaco y lechoso, recibiendo el nombre de linfa
quilosa.

• Defensa e inmunidad
El sistema
linfático posee un mecanismo de defensa formado por células inmunitarias
competentes, conocidas como linfocitos y macrófagos, los cuales forman
parte de la carga linfática. Los linfocitos y macrófagos actúan
conjuntamente para reconocer microbios, toxinas y demás células
peligrosas para la salud del organismo, sólo que se diferencian en la
manera de responder ante estos agentes extraños. Mientras que los
macrófagos se llevan a su interior las partículas enemigas para
destruirlas, los linfocitos actúan de dos maneras diferentes, por lo
cual se clasifican en: los linfocitos T, que rompen las células
invasoras produciendo la muerte de éstas, y los linfocitos B, que son
capaces de secretar anticuerpos formados por proteínas, para combinarlos
con las sustancias enemigas y destruirlas. Estos procesos inmunitarios
del sistema linfático lo convierten en el principal sistema para la
defensa del organismo.
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